the reigning queen of nowhere, the infamous… nobody

miércoles, 29 de abril de 2026

No todo se perdió en la Biblioteca de Alejandría

Al principio esto iba a ser una sección en una página de recomendaciones/reseñas en Creep Around, pero el documento ya tiene 4 páginas y todavía no termino de escribir JKDFGJGJS así que ¡bienvenida a esta entrada!

Bueno, finalmente leí What a lonely thing it was, to be his wife y no estoy muy segura de cómo abordar el tema del one shot (two shot, at this point), pero voy a hacer lo mejor posible jkdsffjs

Advertencia: esta reseña contiene spoilers del minific, pero da lo mismo porque de todos modos no ibas a leerlo :P

What a lonely thing it was, to be his wife (±10K)

Pairing: Prince Valarr x Lannister!Reader (She/Her, "You" and "Y/N" referred)

Summary:

Everyone thinks she has the perfect life: the face, the jewels, the husband, the sons, the kind of future that kingdoms are built on. Married to the second in line to the Iron Throne, she is meant to one day stand as queen consort of the Seven Kingdoms. So why does it still feel like she is standing at the edge of her own marriage? What no one sees is the loneliness beneath it, or how a man can be faithful, trying, and still leave the woman beside him starving for something gentler, warmer, and finally spoken aloud.

Warnings:

“good husband, terrible at being loved correctly” marital grief, soft devastation, emotional neglect, arranged marriage, pain, old feelings that never died properly, domestic loneliness, beautiful wife, dumb man, devastating yearning, Valarr fumbling the woman of all time, Valarr being foolishness (unfortunately), Kiera bashing? (kind of), angst to the max

Así que por fin me hice el tiempo pa leerlo SJDFNKSJFNS amiga son 10K de puro angst… LO AMÉ, pero es como ¿soft angst? o sea, no es que el sufrimiento sea poco o «ligero», sino que es un sufrimiento constante donde son las pequeñas cosas las que dañan a la protagonista, pero ya me adelanté.

Te dejo los enlaces por si se te antoja leerlos antes de: parte uno, parte dos.

Voy a hacer referencias a las dos partes (puede que en algún momento la autora suba una tercera, pero hasta el momento [28/04/2026] solo hay una :P).

Entonces, la protagonista pertenece a la casa Lannister, como se menciona en la sinopsis. Ella es una noble en todo el sentido de la palabra y, como muchas mujeres de la nobleza —sobre todo considerando la época— se esperaban ciertas cosas de ella: hijos varones, silencio y compostura.

La protagonista enfrenta todo como una reina —con la frente en alto—: un esposo emocionalmente inepto, un matrimonio que se siente más como una carga que una familia, intentar ser suficiente frente al fantasma de un futuro que no existió, sentirse como un mueble en su propio matrimonio.

Este mini fic toca una temática que ya no suelo leer: sentirse invisible dentro de algo que es tuyo y cómo a veces las pequeñas acciones —o falta de estas— hacen más daño que intentar dañar a una persona de forma consciente.

Valarr es un esposo ideal, para los estándares de Westeros él es el estándar. No mancilla el honor de su esposa al buscar amantes o ir a la calle de la seda, no es un borracho, no levanta la voz, ni le ha levantado la mano jamás.

Valarr es como una figura ambivalente dentro de un matrimonio que su esposa está tratando de mantener a flote con todas sus fuerzas. Es un esposo decente, sí, pero no está en las pequeñas grietas en las que su esposa lo necesita. Es su esposo, pero no lo es. Está, pero no está. No como un esposo debería, al menos. Y eso es lo que más le duele a la protagonista, porque él no trata de hacerle daño de forma consciente, pero lo hace de todos modos en cada pequeño gesto que debería estar ahí, pero no está.

Por otro lado, la protagonista —al menos en la primera parte— se encuentra luchando silenciosamente contra el fantasma del futuro que Valarr y Kiera no tuvieron, porque al principio todo apuntaba a que ellos se casarían, se conocían desde hace años, habían aprendido a quererse, hasta que Kiera fue prometida a Daeron, y la protagonista a Valarr, por el oro de los leones. Ella sentía que su matrimonio fue comprado con oro y, al principio, Valarr la resentía por eso, hasta que se dio cuenta que ella estaba en un barco muy similar al suyo.

La protagonista aprendió a amarlo poco a poco, en silencio, como se ama algo que en teoría es tuyo, pero que te aterra intentar alcanzar; así que se conformó, se conformó con el silencio, la quietud, la distancia moderada que existe entre una persona que marca un límite sutil o no sabe cómo traspasarlo.

Tuvieron un hijo, Valarr era un buen padre, podías saber que amaba a su hijo solo con solo verlo interactuar con él, así que la protagonista pensó «sí, finalmente nos encontraremos en la mitad del camino». No fue así. Las grietas de las paredes seguían ahí, pequeñas y fáciles de ignorar, pero extendiéndose a lo largo de un castillo frío que debería haber sido el hogar de una familia amorosa. Pronto llegó el segundo hijo. Las grietas cada vez más profundas, pero igual de fáciles de ignorar para un esposo al que le era más fácil fingir que lo mínimo era suficiente.

El golpe que diezmó la esperanza de una esposa que, a pesar de todo, aún guardaba amor por su esposo llegó en forma de susurro. Una palabra susurrada entre las primeras luces del alba y en un silencio tan profundo que fue incapaz de devorar la palabra antes de que alcanzara los oídos de la diligente esposa que ya le había dado dos hijos. Una palabra susurrada entre la bruma de la inconsciencia de una persona que no está totalmente despierta. Un nombre, suave pero claro: Kiera.

Este podría decirse que fue el punto de quiebre de la protagonista. Fue la primera vez que Valarr la vio tan descompuesta, tan… poco propia, avergonzada, incluso. Una versión de ella que no había dejado ver, no a él, al menos.

«“[Y/N]—”

You had already risen.

He pushed himself up, all sleep gone, horror rushing in where drowsiness had been. “[Y/N], wait.”

[…]

“Listen to me,” Valarr said, rising after you. “I did not mean—”

You turned then.

[…]

Your lips trembled once. “I know,” you whispered.

That was what undid him. Not accusation. Not fury. Only that soft, awful answer.

I know. I know you did not mean it, which means it was true enough to live beneath thought. I know there is still a place in you where I am not the woman you wake beside. I know I reached for you in kindness, and you answered me with the shape of someone else. »

Lo peor es que, aún después de esto, ella aún lo amaba. La avergonzaba no poder odiarlo, sí, pero no podía evitarlo. No cuando lo veía amar a sus hijos, no cuando sabía que lo estaba intentando, pero saberlo no lo hacía mejor, porque ¿por qué su esposo intentaba algo que debería haber resultado natural para un cónyuge? Esa era la parte vergonzosa.

La protagonista se alejó, ya fuera una decisión consciente o inconsciente, el cambio fue progresivo, pero real. Dejó de hacer las pequeñas cosas que demostraban su amor para con su esposo, los pequeños detalles que te demuestran que una persona te ama lo suficiente como para prestar atención a cosas que quizá ni siquiera tú has notado. De todos modos, no es como que Valarr fuera el tipo de hombre que notara esto y, si lo hacía, no lo demostró. Hasta que lo hizo.

« Valarr looked at the rushes, then at his own hands, and only after that at you.

“I do not know how to mend this,” he said.

You went so still it almost hurt.

His mouth tightened, as though even that much truth sat badly on his pride.

“But I know,” he said, more roughly now, “that I have done you wrong in ways I was too blind to see while they were still small.”

You stared at him.

He let out one slow breath. “I thought being dutiful to you was enough.” »

Valarr es un príncipe del reino, el segundo en la línea de sucesión, con la sangre del dragón corriendo por sus venas. La gente debía inclinarse ante él, no al revés. Hasta que él se arrodillo frente a la protagonista y admitió, contra todo pronóstico, que sabía que su indiferencia la había herido, pero que no sabía cómo arreglar lo que estaba roto. Las grietas en las paredes eran demasiadas como para seguir ignorándolas y, aun así, se las arregló para hacerlas más profundas.

Lo que pasa con este tipo de situaciones es que llega un punto de no retorno, el daño es tanto que no puedes volver atrás, no puedes volver a un pasado en el que aún no habías cometido los errores que enfrentas en el presente y Valarr, sin querer o sin saber reconocer sus sentimientos —y con cero habilidades de comunicación— encontró una solución propia para su personalidad: una espía en forma de una nueva criada para su esposa.

La protagonista comenzaba su tercer embarazo cuando su señor esposo y toda su densa personalidad le llevó una criada en lugar de él acompañarla durante el proceso. Y, si bien-

Está sonando labor de paris paloma y siento que está muy on point con la temática.

Continúo sjjfdjsf: y si bien el «regalo» de Valarr tenía buenas intenciones, pronto se convirtió en una forma de conocer a su esposa a sus espaldas, aprender de ella sin conocerla, porque es muy diferente conocer a alguien a medida que pasas tiempo con ella, a escuchar cosas de ella a través de la boca de alguien más, alguien a quien se le confió la información en la seguridad de una supuesta amistad.

Esta es otra grieta más en un castillo que se sostiene por el amor que ambos le tienen a sus hijos y por el deber.

Al menos la protagonista encuentra una amistad sincera en Daeron, es un consuelo que no esperaba, pero que calienta un poco el alma de dos personas constantemente rodeadas de gente pero que en el fondo son consumidas por la soledad. Él por el tormento que le generan los horrores que lo esperan al momento de cerrar los ojos; y ella por la indiferencia de un esposo que la hiere en los detalles pequeños, los que importan. Quizá no les aquejan los mismos problemas, pero intentan comprenderse entre sí, ella pregunta e intenta entender sus sueños, no lo juzga, y él le presta atención a lo que dice sin presionar por más, porque a veces solo eso es suficiente.

Es una amistad improbable que causa susurros entre las paredes de la Fortaleza Roja. Una amistad discutida por príncipes que se arrepienten de haber dejado que la joven dama se perdiera en ser la esposa del príncipe antes de que se dieran la oportunidad de conocerla, porque la han visto intentarlo con todas sus fuerzas y en el fondo saben que han aceptado sus esfuerzos, sin retribución alguna, como algo que ella debía hacer. Una amistad observaba a la distancia por un esposo que no se atreve a intervenir, porque sabe que su esposa encontró un pequeño consuelo que él debería haber brindado y lo único que puede hacer es mantenerse cerca «por si acaso».

Una amistad discutida a susurros por los príncipes que «ya no ven solución» a la soledad que se refleja en los ojos de la joven esposa a la que la corte apoda «afortunada (blessed)» por haber dado a luz a dos príncipes y estar embarazada nuevamente; aquella joven dama que maneja la corte de su esposo con dignidad y es admirada por quienes tienen la fortuna de observar su labor. Labor que finalmente fue reconocida por aquellos príncipes que siempre dieron por sentada su actitud y presencia.

« Maekar leaned one hand upon the table. “She makes an effort where more arrogant women would have given up. She is gentle with the boys. She has patience enough for Daeron, which is more than can be said for half our blood. She has borne Valarr’s failings more quietly than he deserves.” He let out a breath through his nose, harsh and brief. “Hard thing to admit, but I think we made a mistake in losing the girl inside the lady before we ever truly got to know her.”

For once Baelor had no ready princely phrase to smooth the edge of it.

He only looked down at his hands.

Because he knew it too. »

Las cosas permanecen en esta quietud incomoda hasta que el momento del parto se adelanta un mes.

La protagonista sabe que algo anda mal, lo saben sus damas de compañía y las parteras que la asisten: esa cantidad de sangre no es comparable a sus partos anteriores. Piensa sin poder evitarlo en el sueño que Daeron le contó:

“A cradle lined in lion-red. A dragon egg inside it instead of a babe.” He swallowed once. “There was blood on linen. Women weeping. A golden-haired mother with her hands red to the wrists. Then the egg cracked. I heard a child cry, and something cried back.”

La incertidumbre pesa en el aire y Valarr, por primera vez, es más esposo que príncipe. Es la primera vez que podemos ver sus sentimientos en carne viva: el miedo y la angustia se reflejan en sus acciones, en el temblor de sus manos y su voz, en la ira con la que amenazó al maestre que ofreció cortar a la madre como solución para salvar al príncipe.

Es triste que tuvo que enfrentarse a la posible muerte de la protagonista para por fin actuar en sintonía con sus propios sentimientos porque, pese a su incapacidad para expresarse, Valarr la ama, ama a su esposa, a sus hijos, ama a su familia. Pero no te preocupes, la protagonista no muere. ¿Resuelve eso sus problemas? No, no lo hace, porque, aunque pudimos ver un atisbo del amor de Valarr por su esposa —aquel amor que ella esperó con ansias hasta que la llama de la esperanza simplemente se extinguió y las grietas en las paredes enfriaron su corazón—, esa no es una solución mágica para todos los errores que ya están ahí.

El capítulo termina así, con un príncipe Valarr observando a su familia, a sus hijos rodear a su esposa y a la pequeña vida que acaba de nacer, pero sin saber cómo acercarse sin romper la armonía que los rodea sin él.


Siento que hice a pretty fucking good job al resumirte lo que deben ser al menos 20K palabras ¿sí o no?

Llevo 2488 palabras, son las 1:50 a. m. y no sé si mi opinión se cuela entra las grietas de lo que intenté resumir, siento que sí, pero tú no estás en mi cabeza y ya es tarde, así que voy a continuar mañana, después de dormir, idealmente, unas 8 horas sdkjfdk.

No sé si es por la hora o el estilo propio del fanfic, pero mi narración terminó siento bastante… poética kjdfngk

¡ahora si me voy!

Por si te lo preguntabas, sí dormí 8 horas.

Leí lo que escribí y estoy bastante sorprendida conmigo misma KJSDFNKJSN la verdad siento que mi opinión respecto al fic como tal sí se encuentra ahí, ahora de forma más técnica te puedo decir que la narración es bella, la forma en que se representan a los personajes está bien construida y actúan en consecuencia.

La verdad no lloré leyéndolo, pero sólo porque no leí cada capítulo de una y tuve el tiempo de desconectarme emocionalmente de la trama y los personajes antes de continuar, pero estoy segura de que, si ese no hubiera sido el caso, sí habría llorado.

Y, si te soy honesta, me gustó mucho leer este fic —así como me gustan la mayoría de las historias de esta persona (es la que está en hiatus)— porque es una representación que quizá no es tan ¿común? de encontrar o que yo personalmente no suelo buscar siempre porque, a diferencia de otras personas, no SIEMPRE ando buscando angst, aunque, la verdad, me encanta leer hombres patéticos arrastrándose por el perdón de su pareja, es totalmente my cup of tea, y Valarr, a diferencia de un príncipe ideal no sabe cómo acercarse a su esposa. Políticamente, en sus labores como príncipe y heredero, es excelente, es el mejor príncipe de su generación —si lo comparamos a las fichitas que son sus primos— y, aún así, su primo alcohólico y atormentado por sueños de dragón es mejor que él al brindarle consuelo y compañía a su esposa. Daeron, a pesar de la niebla y terror que gobierna su mente, está ahí para su ¿cuñada? a diferencia de su esposo mentalmente estable que no es atormentado por pesadillas imposibles a forma de profecías del futuro.

¿Pero qué más podemos esperar de hombres, príncipes, emocionalmente constipados que gobiernan en una época marcada por el machismo extremo, donde el posible heredero varón es más importante que la madre que lo tuvo en su vientre?

Aunque no para Valarr, obviamente —Vissy T, I am talking to you right now, fucking bitch—. En fin, como ya mencioné, me parece super triste que Valarr tuviera que casi perder a su esposa para pensar de forma más concisa la forma de recuperarla.

La autora en los comentarios dijo que está pensando en una parte 3, que estaría enfocada en Valarr arrastrándose por el cariño de su esposa —que sigue ahí, escondido entre los escombros del castillo que debió proteger a la familia—, y que contaría con la participación especial del primer amor de la protagonista, Lucan. Al que no mencioné, porque, si bien es importante para la protagonista, no afecta a la trama en general, solo aporta al angst de un amor que no pudo ser y los recuerdos que ambos, la prota y Lucan, aún atesoran en su corazón, porque, aunque no es algo que ella espere, él aún la ama.

Pero bueno, ¿qué opinas de este rant? KSDJFKDNFSK esta debe ser la reseña/comentario más extenso que he hecho NUNCA y es de un fic KLADJSNDM

En fin, literatura 🙏🏼

Eso bestie, me despido, sigo shockeada porque voy terminando con 7 páginas y 3100 palabras.

-nobody, the reigning queen of nowhere


❤️ Kudos

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